La discriminación por edad consiste en tratar a una persona de manera menos favorable por su edad, esta se da principalmente con crueldad, indiferencia, frialdad, rechazo, falta de interés, es decir actitudes que atentan contra la dignidad de la persona influyendo directamente en la autoestima de las misma desestimando su experiencia vital y, sobre todo, su potencial activo.
El edadismo es considerado como la sexta causa de
discriminación en Mexico, el mayor temor que presentan las personas mayores no
atiende tanto al hecho de envejecer como tal, sino más bien a la exclusión
social, discriminación, maltrato y soledad profunda a la que se enfrentan.
El principal obstáculo a la igualdad entre todas las
edades es que esta discriminación no se reconoce entre los propios ciudadanos.
Es un problema de convivencia generacional que impregna la vida cotidiana.
En el campo laboral en la “Encuesta global sobrepreferencias del candidato” que ManGroup Solutions aplicó en cinco países,
entre ellos México, Manpower destaca que cuando la fuerza laboral de una
empresa es diversa desde el punto de vista generacional hay más probabilidades
de que mejore el negocio.
El documento en cuestión resalta que quienes aspiran a
ser contratados por una empresa consideran que el segundo desafío para ejercer
su carrera es la discriminación por cuestiones de edad, en primer lugar,
mencionan la falta de empleos de calidad.
De entre los países en que se realizó la encuesta,
México es el que arroja la tasa más alta (51%), de candidatos a un puesto
laboral para quienes la edad es uno de los principales obstáculos para ser
contratados.
Hay, sin embargo, un hecho alentador: para superar la
escasez de talento, cada vez son más las empresas que cubren los puestos
vacantes con trabajadores jubilados pues consideran que son personas con
talento que pueden aportar mucho al contar con un conjunto de habilidades
únicas, además de, ser individuos leales y dedicados.
Imagen obtenida de
https://desdelared.com.mx/universidades/noticias/2017/0421-mexico-con-alta-tasa-en-discriminacion-laboral-por-la-edad.html
el 3 de julio de 2018
Envejecer no significa necesariamente que la persona
se desvié inevitablemente hacia el deterioro físico y mental, hacia la no
participación en la vida socio-política de la comunidad en la que vive. Por
ello es necesario incorporar a las personas mayores capacitadas, junto a los
demás miembros de la sociedad, y definir juntos el futuro de todos en un mundo
cambiante.
Debemos considerar la importancia de construir nuestro
presente, mirando el pasado, y apreciar aprendizajes adquiridos y la cultura
transmitida de generación en generación.
"No es el paso del tiempo lo que hace que sea tan
difícil envejecer. Es el envejecimiento, un prejuicio que nos enfrenta a
nuestro yo futuro, y entre nosotros" Ashton Applewhite nos insta a desmantelar
el temor y a movilizarnos contra el último prejuicio socialmente aceptable.



A veces todos quisiéramos olvidarnos de la vejez, por todas las limitantes que representa física y mentalmente, pero no olvidemos que todos vamos para allá, así que tratemos a los demás como nos gustaría ser tratados y no olvidemos que tarde o temperano nos veremos en ese espejo
ResponderEliminarAsí es Adrian, debemos valorar a los adultos mayores ya que son perfectamente capaces de contribuir a la sociedad con su experiencia
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